4 Señales de que tu ex sigue en tu sex life

 
 

Deja de predisponerte por esa mala experiencia y comienza a disfrutar con tu nuevo galán... ¡Adiós malos recuerdos!

Por: Nerea Abad @cosmopolitanmx

Atrévete a conocer cada rincón de tu cuerpo, olvidándote de lo que te han dicho tus parejas anteriores. Sacar a tu ex de tu cabeza es imprescindible para saber lo que quieres y disfrutar plenamente sin él en tus próximas relaciones.

Deja atrás el pasado y céntrate en la persona que está ahora a tu lado. Respondemos a tus preocupaciones sexuales más inconfesables de la mano de Rocío Carmona Horta, psicóloga especializada en la mujer y la sexualidad desde la perspectiva de género. 

1. Rechazo físico

PROBLEMA: El primer chico con que me acosté hizo comentarios despectivos sobre mi cuerpo. No puedo olvidarlo y sólo disfruto cuando las luces están apagadas (Marta, 25 años).

SOLUCIÓN: Las mujeres solemos dar más importancia a la opinión de otras personas que a la propia, sobre todo si es negativa. Cuando hablamos de temas sexuales, existe una clara diferencia entre lo que piensan hombres y mujeres. Nuestra sexualidad suele centrarse en el otro, en darle placer para que él disfrute.

Esto hace que les demos mucho poder sobre nuestra autoestima, emociones y que acabemos mirando a través de sus ojos, en vez de por los nuestros. Cambia la opinión que tienes sobre ti misma y aprende a querer tu cuerpo. Conecta con él por medio de todo lo que te hace sentir y todas las oportunidades que te brinda. Solamente así podrás liberarte de ese fantasma que te persigue.

2. Sexpectativas

PROBLEMA: Mi ex era muy exigente en la cama. Ahora estoy saliendo con un chico que me adora, pero no le da tanta importancia al sexo y tengo que esforzarme día a día por sentirme deseada (Sara, 33 años).

SOLUCIÓN: Los chicos tienen una gran presión sobre cómo deben ser en la cama y siempre se espera de ellos que estén dispuestos y tomen la iniciativa. Sin embargo, hay tantas formas de vivir la sexualidad como personas: cada cual tiene un ritmo y unos gustos diferentes.

No te culpes por los deseos que tienes; habla con él, coméntale tus preocupaciones y proponle probar diferentes formas de sentir bajo las sábanas. Intenta jugar con él, que el placer de ambos no se centre únicamente en el coito, permítanse descubrir sus cuerpos explorando, tocando, masajeando... como si fuera la primera vez que se ven.

Olvídense de las prisas. Piensa que el objetivo no es tener un orgasmo, sino pasar un buen rato. ¡Seguramente disfrutarás más!

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3. Miedo sexual

PROBLEMA: Mi placer no le importaba nada a mi ex y encima me dejó claro que debía sentirme agradecida por complacerme. Me siento tensa y culpable en las mismas situaciones con mi actual novio, y tardo en llegar al orgasmo (Lidia, 28 años).

SOLUCIÓN: Los nervios y el placer son incompatibles. Por eso, si recuerdas algo negativo de tu pasado, no podrás concentrarte en el presente. Si no le importaba tu placer, que no te preocupen sus opiniones. Un hombre que no piensa en ti es un tipo que no te interesa tener entre tus sábanas (ni en tu cabeza).

Piensa que el objetivo de una relación sexual es disfrutar conjuntamente. Así que intenta concentrarte en lo que estás practicando con tu pareja, en lo que él te está haciendo. Y el orgasmo... llegará cuando tenga que llegar.

4. Rutina misionera

PROBLEMA: Cada vez que le sugería probar algo que rompiera nuestra rutina sexual, mi ex me decía que no podía hacerlo, porque sentía que me humillaba. Dejé la relación sintiéndome incómoda por pedir lo que quiero (Laura, 31 años).

SOLUCIÓN: Hemos aprendido a ser complacientes, entregarnos al placer, ser buenas amantes... pero siempre en función de nuestras parejas. Las mujeres que reconocen ser sexualmente activas y quieren romper con el estereotipo de dóciles y sumisas son cuestionadas.

Lo tenemos tan difícil en el terreno sexual, que si sabemos lo que queremos y lo pedimos, es fácil que nos sintamos diferentes y nos culpemos por ello. Y además, si tu novio censura tus deseos, más complicado aún. No todo el mundo se ha liberado de prejuicios, miedos y tabús. Por eso, es importante respetar siempre lo que nos gusta y no olvidar que la rutina es una costumbre que mata la pasión. Una buena receta para el placer es la creatividad: probar nuevas posturas, incluir juguetes eróticos, practicar el autoplacer (a solas o en compañía)...

Es estupendo que sepas lo que quieres y fundamental que puedas pedirlo libremente. Dale tiempo para que lo asimile, pero recuerda: ¡nunca te sientas culpable por ello!

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