¿Qué tan propensa eres a desarrollar juanetes?

 
 

Descubre si estás en riesgo de padecerlos.

Por: Redacción Cosmo @cosmopolitanmx

Contrario a lo que muchos piensan, esas pequeñas y molestas protuberancias óseas que se forman en el dedo gordo del pie, conocidos como juanetes, no son sólo un problema para la abuela y sus zapatos ortopédicos. Casi un tercio de los adultos las tienen, y por desgracia, se puede desarrollar a cualquier edad. Esto es lo que necesitas saber acerca de ellos.

Un juanete es en realidad una ligera ampliación de los dos primeros metatarsianos (huesos) de los pies, dice John Mancuso, Dr. especialista en medicina podológica de la ciudad de Nueva York. ¿Que tus tacones favoritos son los causantes?… ¡Falso! (Amantes de Louboutin, ¡Brinquen de alegría!) Son 100 por ciento hereditarios, gracias, mamá.

En realidad, son bastante comunes, dice Rebecca Pruthi, Médico cirujano en podología de Nueva York. Y mientras son hereditarios, hay ciertos factores que elevan el riesgo de padecerlos. De acuerdo con la Asociación Americana de Medicina Podológica, los que tienen pies planos, arcos bajos, artritis o enfermedades inflamatorias de las articulaciones, son más propensas a desarrollarlas. Si tienes un trabajo que requiera estar de pie mucho tiempo, también eres más susceptibles a los juanetes, dice Pruthi.

Mientras hombres como mujeres tienen una predisposición a desarrollar juanetes, según un estudio publicado en la revista Arthritis Care & Research encontró que los juanetes son más frecuentes en las mujeres. Mancuso dice que alrededor del 85 por ciento de sus pacientes son mujeres.

Aquí es donde la elección de los zapatos se vuelve importante: Mientras que la herencia es la principal causa de los juanetes, los tacones muy altos los pueden desencadenar más fácilmente, ya que ponen mayor presión en la parte delantera del pie, donde se forman los juanetes, dice Pruthi.

Mancuso dice que los ejercicios que fortalecen los arcos de los pies (como los levantamientos de pantorrilla) pueden retrasar la difusión de los huesos en el pie. Asegurarte de que llevas el calzado adecuado (amplios, anchos y con profundidad para el pie) también puede ayudar a minimizar las posibilidades de desarrollarlos.

Pruthi sugiere buscar zapatos hechos de materiales naturales como el cuero que cede un poco para un ajuste más cómodo. Los juanetes también pueden llegar a ser especialmente molestos para los corredores, ya que tienden a causar una pronación grave (meter hacia adentro el pie al caminar o correr). La cirugía es la única verdadera solución.

"La mayoría de la gente piensa que la cirugía de juanete consiste simplemente en tomar un martillo, un cincel y golpear la protuberancia", dice Mancuso. "Eso es sólo una parte de ella." El trabajo de un cirujano podólogo es cortar el hueso para poder realinear la articulación y volver a juntar los huesos.

Así que ¿Cuándo es necesaria la cirugía? Todo depende de qué tan molesto sea el juanete. "Si llega a ser doloroso, se te dificulta caminar o incluso usar zapatos, son las tres razones que consideramos para la cirugía", dice Pruthi.

La gente está empezando a considerar la cirugía cada vez más jóvenes. Mancuso dice que la mayor parte de sus pacientes están entre sus treinta y tantos y principios de los cuarenta. "Cuanto más joven lo hagas, la cirugía es menos necesaria", dice Mancuso, quien explica que el procedimiento es mucho más sencillo si se realiza antes de que el pie haya desarrollado una seria propagación.

Debes tener en cuenta que es posible que el juanete vuelva a aparecer incluso después de la cirugía. "Dado que la gravedad varía con cada juanete, existen diferentes procedimientos quirúrgicos para corregirlo", dice Pruthi. "Si se lleva a cabo el procedimiento adecuado, es poco probable que vuelva a aparecer. Si lo hace, toma años y por lo general es menos grave".

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