5 Señales de que tu celular está arruinando tu vida amorosa

Publicado el día 11 de Abril del 2017, Por Jessica Moreno

Es momento de desconectar al robot y buscar tu verdadero corazoncito escondido al fondo de tanta hojalata

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Cuando el teléfono evolucionó de mensajes de texto y el juego de la viborita a administrar tu agenda y ser la conexión directa con todas las personas que conoces, fue inevitable crear un vínculo especial con él.

 

Los celulares inteligentes no se parecen a tecnología alguna que hayamos tenido antes. Tomemos a Siri de ejemplo, que a duras penas entiende lo que decimos pero es capaz de respondernos y, de acuerdo con el profesor de la Universidad de Arizona, Matthew Lapierre, eso es lo que nos hace apegarnos a ellos de manera tan intensa. Son entes ‘pensantes’ como nosotros, y esa característica nos distingue del resto de los seres vivos, así que hacemos buen equipo.

 

Según estudios de Oracle, no pasamos más de una hora lejos de nuestro smartphone, lo vemos al menos 150 veces al día, 47% del tiempo frente a él lo dedicamos a redes sociales y al parecer no podemos pasar más de seis minutos sin pensar en revisarlo.

 

Ok, una cosa es pasar una hora con los ojos pegados a la pantalla en lugar de dedicarla a yoga (una decisión que tu bikini body te reprochará más tarde), pero los estragos de tu apego electrónico pueden ir mucho más lejos, hasta el mismo centro de tus relaciones amorosas.

 

Las nuevas generaciones, estudiadas por la revista Phychology of Popular Media Culture, se sienten celosas del teléfono de sus parejas, así como lo lees, el aparato se ha convertido en el equivalente de una tercera persona omnipresente, una especie de chaperón (o amante, en el peor de los casos) que no los deja solos ni a sol ni a sombra.

 

Su equipo de investigadores realizó un estudio extensivo de la relación que las personas tienen con su smartphone y resultó que, entre más apego tengas a él, menos confianza sientes en tu pareja y él en ti.

 

Se crea un terrible círculo de dudas que te hace pensar que no eres tan útil para tu amor como lo es su teléfono, terminas por alejarte y sí... refugiarte en tu cel, porque ya ha demostrado permanecer ahí para ti.

 

Y no es que literalmente abraces a tu teléfono cuando rompes con alguien, pero sí te refugias en el sentimiento de aceptación que te transmite. Estas son las señales de alerta: 

 

1. DUERMES Y DESPIERTAS CON ÉL

Además de ser dañino para tu vista y sobreestimularte de tal manera que te cueste trabajo dormir, que la pantalla sea lo último que veas cada noche y lo primero que observes cada mañana, te aleja del contacto físico con la persona que sí se encuentra a tu lado.

Déjalo en otro cuarto o al menos debajo de la cama una hora antes de dormir y no lo veas hasta que hayas hecho tus estiramientos matutinos. Tampoco se vale ir al baño con él.

¿POR QUÉ ESTÁ MAL?

El trastorno de ansiedad por separación usualmente se daba entre personas, pero ahora lo traspasamos a objetos, y nos genera algún nivel de estrés el hecho de encontrarnos en un lugar sin Wi-Fi o quedarnos sin batería.

Se nota que mueres por encontrar un cargador o por llegar a casa cuando lo olvidaste, y tu novio lo resiente. 

 

2. TE PARECE MÁS SENCILLO MENSAJEAR QUE VER A ALGUIEN O INCLUSO LLAMARLO

Es posible mandarle un textito de “la pasé bastante bien hoy + gatito con ojos de corazón” a tu galán, pero cuando te da flojera marcarle o su comunicación se reduce a un “te amo, gracias por todo” en el muro de Facebook en lugar de decírselo en persona, la cosa van por mal camino.

¿POR QUÉ ES ALGO INCONVENIENTE?

Primero, están poniendo demasiados ojos en su relación, y por algo esa es la razón principal de los divorcios en Hollywood, pero más importante, dan valores equivocados a sus métodos de comunicación, que ya se transformó en likes, retweets, whatsapps... muy pronto pasa a egoísmo, narcisismo, desconexión, apariencias... nada como hablar frente a frente.

 

Ver también: 10 Señales que indican que eres adicta a tu celular

 

3. REVISAS EL CELULAR CUANDO TE ENCUENTRAS EN UNA CITA

Tal vez no de la manera más evidente al momento de que él te está hablando de su familia, pero sí cuando se va al baño... únicamente para ver qué hay de nuevo. 

¿POR QUÉ ESTÁ MAL?

No te permites una verdadera conexión con la otra persona. A tu cerebro le toma 15 minutos concentrarse de nuevo en un solo tema después de que has revisado el celular y te ha bombardeado con información (piensa eso la próxima vez que quieras distraerte con él en el trabajo).

Más o menos a partir del minuto 30 ya está de nuevo enfocado por completo, entonces, cuando tu date regrese del baño, seguirás pensando en el Snapchat de Kim Kardashian (incluso de manera subconsciente) mientras él continúa su historia, la cual ya te parece, sin duda alguna, menos interesante. 

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4. TU COMUNICACIÓN, PRINCIPALMENTE POR MEDIO DE LAS REDES

¿Es valioso comunicarle al mundo virtual lo que sientes por tu pareja? Sí, en un grado secundario los hace sentir especiales, buscas decirle a todos que te encuentras enamorada o que tienes un novio genial, pero cuando posteas las flores que te dio, screenshots de su conversación cursi, 76 fotos de su paseo en el parque, pegas canciones de amor en su muro y escribes poemas de cómo tu romance es la definición de #relationshipgoals, quizá sea un poco demasiado.

¿POR QUÉ ESTÁ MAL?

Porque esperas lo mismo de él y, si no lo hace, lo tomas como una señal de que no te quiere suficiente, pero si lo realiza, entonces caes en las redes de la apariencia y comienzas a vivir una relación virtual que deja rezagada a la de la vida real. El cantante John Legend y la modelo Chrissy Teigen son una pareja role model, pero no te estreses si tus fotos no despiertan la misma emoción que las de ellos entre tus amigos o no se ven tan cool.

 

5. Y, FINALMENTE, ¿TU SMARTPHONE TE DA CONFORT CUANDO ALGO VA MAL?

Ver a la nueva novia de nuestro ex y sentirnos como ganadoras, no es pecado, un egoboost no nos viene mal de vez en cuando, pero si dependes de ello para subir tu ánimo, si no puedes dejar de revisar cuántos likes ya conseguiste, borras una foto porque no superó los 11 corazoncitos o incluso te refugias en juegos virtuales, tienes que dejar de personificar a tu smartphone.

Nada te sube más la oxitocina que un buen beso o un abrazo largo, esa es la manera correcta de calentar tu corazón. Inténtala y, por una hora, presiona el avioncito de tu pantalla, verás que no pasa nada. *Offline* 

 

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