Todo lo que debes saber sobre la violencia que existe hacia las mujeres

 
 

Hablar abiertamente es el paso ineludible para aspirar a una vida realmente libre de este grave problema

Por: Maricruz Pineda Sánchez @cosmopolitanmx

Foto: iStock Photo

Tal vez nunca hubiéramos llegado a conocer a Karen si no fuera porque su asesinato dejó ver algunos aspectos de su vida. Esto, hizo que lo que le ocurrió nos doliera aún más. Debido a lo mediático del caso, supimos que la hermosa joven de 19 años y melena rizada era una universitaria muy querida por sus amigos, que le gustaba jugar tochito bandera y, por las tardes, trabajaba como instructora en un gym.

 

El 22 de septiembre se dio la alarma. Su madre, una conocida publirrelacionista, reportó su desaparición y se movió con rapidez en todas las instancias. Pero ni la fuerte campaña en redes, las peticiones en change.org, ni la carta abierta a las autoridades lograron el milagro. Días después se hallaron los cadáveres de la joven y el de otra mujer, Claudia, dentro de unas maletas.

 

La sociedad metió presión y, al final, se atrapó al culpable. Se supo que mientras se drogaba, el acomodador de coches del gimnasio había sido sorprendido por Karen y, en un arranque de temor y furia, la mató. La trifulca captó la atención de la otra chica, quien también resultó asesinada.

 

Pero lo que pareciera un caso más de la nota roja es mucho más que simplemente haber estado en el lugar y el momento equivocados. Lo que les sucedió a Karen Esquivel y a Claudia Hernández es una evidencia más de la delgada línea que separa la vida y la muerte por abuso, justo sobre la que caminamos las mujeres.

 

SER DESECHABLE

La violencia de género es un patrón cultural que, según la ONU, “se origina de las relaciones de poder históricamente desiguales entre hombres y mujeres”.

 

Esta situación ha escalado a tal grado, que en países como el nuestro, en donde existe una sociedad profundamente machista, se ha convertido en un problema de dimensiones inusitadas.

 

Las mujeres vivimos bajo circunstancias de riesgo excesivas, intolerables y en aumento. Según el INEGI, a nivel nacional hay un promedio diario de siete o más mujeres asesinadas, contra las tres que había entre los años 2000 y 2006.

 

Los índices también indican que en el grupo de edad de entre 15 y 19 años, el homicidio se ha vuelto la primera causa de muerte. Tan sólo en la Ciudad de México, 72 de cada 100 mujeres reportan haber sufrido al menos un acto de agresión o abuso.

 

Gran parte de estos episodios son ocasionados por las parejas o conocidos. Se estima que la mitad de las mujeres que están en algún tipo de relación ha sido agredida por su compañero. Sin embargo, la violencia que viene del exterior también es un asunto de extrema alarma. Y es que lo que fuera la tristemente célebre referencia de las muertas de Juárez, hace ya tiempo que dejó de ser un hecho aislado.

 

Las chicas tratadas como si fueran ‘seres desechables’, concepto acuñado por el sociólogo y lósofo Zygmunt Bauman (recientemente fallecido), se hallan mucho más allá de los límites de esta zona fronteriza. 

 

Ver también: 3 Señales que delatan a un hombre tóxico 

 

POR PODER

Son innegables los avances que se han logrado en materia de derechos, inclusión e igualdad de género. Sin embargo, los cambios al interior de la mentalidad colectiva no son tantos.

 

El patrón es sistémico y persiste; muchos hombres siguen odiando a las mujeres por el sólo hecho de serlo, las consideran de ‘segunda’ y creen que pueden disponer de ellas.

 

Esto parecería parte de un escenario postapocalíptico, pero basta girar la cabeza para constatar que pertenece a la realidad. De manera abierta o haciendo gala de hipocresía, muchos se sienten con el derecho y la facilidad de ofender sus cuerpos y tomar sus vidas. 

Visita galería

¿Por qué escogerte a ti por encima de una relación NO es egoísta?

 

LOS EJEMPLOS SE MULTIPLICAN

Lo de Karen ocurrió en una zona del Estado de México, clasificada como una de las más peligrosas, de las muchas que existen en el país. En Ecatepec y otros municipios los secuestros, violaciones y asesinatos de jovencitas son epidémicos, al grado de que el gobierno ha tenido que emitir una Alerta Roja de Género.

 

Para el 2015, las cifras oficiales daban cuenta de 400 desaparecidas; sin embargo, Leticia Mora, de la Red de Madres de Hijas Desaparecidas, y otros activistas afirman contar con poco más de dos mil.

 

Algunas son víctimas de los grupos de tra cantes que operan en el área y otras, caen en manos de bandas y pandilleros locales que cometen los ilícitos por imitación, costumbre, ‘diversión’ o, como dijera el asesino serial confeso de seis jovencitas abusadas y asesinadas a bordo de su combi y apodado “El Coqueto”, “porque podemos”.

 

A Karen y Claudia las mató un hombre inmerso en ese modelo de violencia y desprecio, que no dudó en disponer de sus vidas y deshacerse de sus cuerpos de una manera denigrante y vil.

 

Es el mismo tipo de escoria que también victimizó a Dafne, la chica de Veracruz, violada por “Los Porkys”, y fue la que hizo que un sujeto se sintiera con las agallas de levantar la falda de Andrea Noel y bajarle la ropa interior.

 

Fue causante de aquel hashtag de #miprimerabuso, en el que miles de mujeres contaron la primera vez que se toparon frente a la violencia de género y es la que, según la Comisión Interamericana de los Derechos Humanos, ha colocado a México en uno de los primeros lugares mundiales de maltrato a la población femenina.

 

Los rostros de este terrible azote son muchos, y no se hallan sólo en situaciones extremas. Se mani estan diariamente en lo físico, sexual, emocional y laboral; en la desigualdad, discriminación y el acoso. Suceden por igual en las casas, en los trabajos o en los espacios públicos.

 

¿Qué hacer? Lo primero: hablar de ello. Abrir el tema, aceptar lo que nos está ocurriendo y ser conscientes de su gravedad; es el camino para poder sumar esfuerzos y efectuar las acciones necesarias para remontarla.

 

Hay que cerrar las y tomar las acciones que correspondan. Historias como las de Karen o la de cualquiera de las chicas, cuyos rostros aparecen en los cartelones con el sello de desaparecidas, no son producto de la mala suerte, y sí de una situación atroz que debe detenerse ya. 

 

Cosmo recomienda:

Mujer comparte su impactante historia: Sin saberlo, fue drogada y violada por su esposo durante años

'GASLIGHTING': La nueva forma de abuso y manipulación de pareja 

Comparte la nota
 

COMENTA ESTA NOTA