¡Bye, bye impuntualidad! Cómo evitar llegar tarde en 4 pasos

Publicado el día 02 de Junio del 2017, Por Itzcóatl Yedra Hernández

Le escribes a tu amiga: "¡Voy saliendo!", ¿pero en realidad sigues en la cama? Esta nota es para ti...

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Son las 8 a.m. y sigues probando diferentes peinados antes de salir corriendo hacia la oficina. O son las 8 p.m. y corres apresurada al restaurante en el que tus amigos te esperan, diciendo algo así como: “¡Ya sé. Soy de lo peor!”. ¿Te suena familiar? Eres la chica impuntual de tu círculo laboral, social y familiar.

 

En la encuesta de YouGov, realizada en 2014, 22% de los millennials admitió haber llegado tarde al trabajo al menos una vez a la semana. Una de sus primeras razones fue: “No recibo penalización alguna”. Pero ésa es una verdad a medias. Y es que los retardos no sólo pueden generar resentimientos en todas tus relaciones, sino hacerte sentir ansiosa.

 

“El problema es que vives constantemente una mentira”, dice Lauren Handel Zander, autora de Maybe It’s You y directora de Handel Group, una empresa de entrenamiento ejecutivo. Es cierto, desperdiciamos mucha energía inventando excusas para justificar nuestros retardos, en vez de identificar por qué nunca llegamos a concretar nuestra agenda.

 

Identifica qué tipo de personalidad tienes y analiza tus comportamientos, actitudes y esas características que pueden estar afectando tu vida. 

 

1. LA DESIDIOSA POR EXCELENCIA

¡Trabajo mejor bajo presión!

Todas somos culpables de posponer cosas, pero no siempre. De acuerdo con Joseph Ferrari, profesor de psicología DePaul University y autor de Still Procrastinating?, cuando pospones algo estás reuniendo información para alcanzar una mejor meta (es decir, ser productiva).

 

La procrastinación, por otro lado, evita que tomes cualquier tipo de decisión y te mantiene inmóvil hasta el último minuto, ocasionando que te atrases. Sí, eventualmente haces todo, pero tus niveles de estrés, sin mencionar las posibles emergencias, se elevan por los cielos.

 

LA SOLUCIÓN

¡Toma pequeños pasos para avanzar! Ese ruch de adrenalina que sientes antes de una fecha límite no te está dando poderes de superproductividad. En uno de los estudios de Ferrari, los desidiosos se desempeñaban peor bajo presión que los no desidiosos. 

 

En el caso de habilidades de la vida diaria, como cocinar, desmenuza tu meta en pequeños pasos: compra tu comida un día, al otro prepara todo y saca tu lado de chef el tercer día. También puedes darte recompensas y asignar ciertas restricciones.

 

Maxime Taquet, investigadora de Harvard Medical School, dice: "Si estás trabajando en algo que no te hace feliz, realizar algo más que disfrutes puede ser la mejor manera de tener energía para continuar con el proyecto".

 

¿Te atoraste a la mitad de uno? Sal a caminar o tómate un break de cinco minutos en Facebook.

 

Ver también: Las mujeres impuntuales son más felices

 

2. LA FOBIA AL COMPROMISO

Simplemente no puedo apegarme a planes fijos

Handel Zander explica que quienes son de espíritu libre temen estar atrapados en un horario en caso de que algo mejor ocurra. “Se sienten reprimidos por los planes concretos y esperan hasta ‘tener ganas’ para hacer algo, lo cual deja muchas cosas inconclusas”.

 

En otras palabras, rara vez llegan a tiempo. “Si estás esperando el día que disfrutes del compromiso para comenzar algo, te aseguro que jamás llegará”.

 

LA SOLUCIÓN

Apégate a un plan. Ser liberal puede ser muy poderoso, como que el mundo gira alrededor de ti, pero puede descontrolarte si te dejan colgada, dice la experta en productividad Julie Morgenstern, autora de Time Management From the Inside Out. Así que imagínate lo que sienten los demás en ese escenario (amigos y familiares).

 

En vez de incitarlos a hacer algo, sé directa y abierta con tus intenciones. Si te sientes aunque sea un poco indecisa acerca del compromiso, simplemente di algo como: “Oye, me gustaría cenar contigo, pero tengo otros planes, así que mejor haz la reservación sin mí”. 

9 Hábitos que necesitas copiar de la gente puntual

 

3. LA SUBESTIMADA

"Esto sólo me llevará un minuto"

La subestimación es bien intencionada, pero ocupa una realidad alterna donde el tiempo no tiene significado. “Le pregunto a clientes como éstos cuánto se llevarán tomar una tarea y les doy cierto periodo para completarla”, dice Zander.

 

“Cuando llega la hora de detenerse, están muy, muy equivocados”. Los subestimados tienen miedo de descubrir que no pueden hacer todo, o están obsesionados con que les toma mucho tiempo hacer ciertas cosas.

 

“Pero cuando una persona mira lo que se encuentra enfrente con anticipación, toma mejores decisiones”, dice Morgenstern.

 

LA SOLUCIÓN

Aterriza. Morgenstern rompe el hábito de sus clientes haciéndolos que midan el tiempo.

 

Elige una situación o tarea que regularmente te atrase y cuidadosamente estudia cómo haces en tres ocasiones separadas.

 

Después calcula un periodo promedio. Si te sientes atemorizada por el hoyo negro en tu horario, analiza tus tareas futuras con anticipación y aplica una de las cuatro reglas de Morgenstern.

 

Borra: si no es importante o no se puede hacer, elige no llevarlo a cabo desde el comienzo.

Pospón: recalendariza tu tarea para un momento más apropiado.

Disminuye: crea un atajo, como descomponer un gran proyecto en partes y dedícale una hora al día.

Delega: dale parte de tu tarea a alguien más. 

 

4. LA MÁRTIR DEL TIEMPO

"Estoy muy ocupada. ¡El día no tiene suficientes horas!"

Las mártires del tiempo dicen que sí a todo y a menudo pasan por alto sus propias necesidades durante el proceso.

 

Se ofrecen a hacer la despedida de soltera de su prima o a recoger a la abuela en el aeropuerto, pero a costa de su clase de yoga o del proyecto que deseaban comenzar. 

 

Mientras se sienten validadas y útiles para otros (¡es lindo sentirse necesitada por los demás!), también abrumadas, insatisfechas y usualmente llegan tarde a todos lados, características que pueden ocasionar fatiga crónica.

 

LA SOLUCIÓN

Comienza a decir “no”. Es verdad que decir sí a todo puede ayudarte a crecer en tu carrera y socialmente, y nunca perderás la oportunidad de ayudar a un amigo.

 

Pero ofrecerte a hacer dos o tres cosas a la vez significa que cada minuto que pase tendrás menos tiempo para ti.

 

En cuanto al trabajo, cuando te den otra tarea que supere tus compromisos existentes, Julie Morgenstern aconseja tomarte un periodo antes de responder ¡claro! Mejor di: “Eso suena muy importante, me encantaría hacerlo; sin embargo, ahorita estoy trabajando en este proyecto. ¿Podrías ayudarme a elegir?”.

 

Morgenstern dice que la mayoría de los empleados respetarán una respuesta madura y considerada, especialmente si eso significa que el trabajo saldrá bien. La misma regla aplica para amigos y familiares. 

 

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