No mires atrás: busca otro camino

Fotos: Cosmopolitan
No mires atrás: busca otro camino
No te lamentes por cosas que hiciste, mejor aprende de tus errores
Publicado el 29/11/11 por Sara Eckel

"¡Ojalá hubiera hecho..." Deja de repetir esa frase que te ata al pasado y aprende a elegir nuevas opciones en tu vida.

Así que en la preparatoria plantaste a aquel flacucho sabelotodo, chiflado por la tecnología... que hoy es un rico empresario, experto en software. O complaciste a tus padres estudiando medicina, pasando por alto el hecho de que detestas los hospitales.

No es malo arrepentirse. Si nunca te has equivocado, es que no has vivido mucho. Y el arrepentimiento puede ayudarte. Te muestra cuánto has madurado ("¿Por qué dejé que ese jefe insolente me tratara tan mal?") y te enseña adónde quieres ir ("¡Ojalá no hubiera rechazado aquel trabajo en otra ciudad!") "El arrepentimiento es una emoción útil. A fuerza de traspiés, te impulsa a moverte", asegura Neal Roese, sicólogo en la Universidad de Illinois y autor de If Only: How to Turn Regret Into Opportunity (Si sólo: cómo transformar el arrepentimiento en oportunidad).

Pero el arrepentimiento también te inmoviliza si te atrapa en un interminable ciclo de "Si hubiera hecho..." u "Ojalá hubiera podido..." Aquí, algunos de los "si hubiera" más comunes y las tácticas para seguir adelante.

¿Solución? Primero, permítete llorar por la herida. Si estás tan arrepentida, sentirte desconsolada por la pérdida es un elemento clave. Enfrenta el hecho de que has cometido un terrible error. Roese sugiere dar salida a tu tristeza y frustración por escrito. "Escribir tus pensamientos y preocupación este permite ponerlos en el contexto mayor de tu vida, y ese parece ser el factor que te ayuda a sentirte mejor", dice Roese.

Ya sea que lo hagas en un diario privado o en un blog público, poner por escrito tus pensamientos te ayuda a aclarar lo que te perturba y te proporciona una útil información sobre lo que buscas ahora en una relación. Pregúntate: ¿Qué has aprendido de la experiencia? ¿Qué cualidades tiene tu ex que puedes apreciar ahora (y no apreciabas antes)? Eso te ayudará a descubrir esas características en tu próximo Romeo.

De paso averiguarás lo que verdaderamente te molesta de esta situación. Después de todo, tiene que haber una razón por la que terminaste con tu ex. ¿Estás segura de que quieres casarte con él... o sencillamente será que estás lista para un compromiso serio?

"Para complacer a mis padres, estudié contabilidad. ¡Ahora detesto mi trabajo!"

Tus padres te dijeron que abandonaras tus tontos sueños de ser una reportera internacional y estudiaras contabilidad. Ya acumulas varios años en una carrera que detestas y, cada mañana, después de apagar el despertador por quinta o sexta vez, te arrastras fuera de la cama pensando:¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué?

En vez de pensar en el pasado, analiza lo que puedes hacer ahora. ¿Hasta qué punto anhelas tu carrera soñada? ¿Estás dispuesta a volver a la universidad, a empezar de nuevo desde abajo? ¿Puedes dar pequeños pasos para una carrera más satisfactoria, como tomar clases nocturnas?

Si decides que es demasiado tarde para ser cantante o jugadora profesional de tenis, no te desesperes. En vez de eso, haz inventario. Mira la experiencia, los conocimientos y los contactos que tienes ahora. ¿Pudieras empezar en otro campo, uno para el que te sirvieran las habilidades que has adquirido en tu aburrido trabajo actual? ¿Te ofrece este empleo otra opción que te guste más de la que tienes ahora? Una vez que mires hacia delante, no hacia atrás, podrás empezar a labrarte un nuevo y brillante futuro profesional.

"Gasté demasiado dinero en tonterías. ¡Ahora me ahogo en un mar de deudas!"

Zapatos, boletos de conciertos, comidas en restaurantes caros... todo eso y más. ¡Ahora lo único que te queda son cuentas astronómicas, que siguen creciendo! Y mientras tratas de bajarlas, te estás perdiendo cosas buenas, como unas vacaciones en la playa con tus amigas o un apartamento adorable en tu vecindario favorito. Lo peor: ni siquiera puedes recordar lo que compraste. Hace tiempo que las comidas fueron olvidadas, y la ropa se decoloró y pasó de moda.

Sin duda, salir de las deudas es una tarea difícil. Pero en vez de flagelarte por esos frívolos errores que repletan tu clóset, enorgullécete del hecho de haber aprendido una de las lecciones más difíciles de la vida: no gastes lo que no tienes. "Usala como fuente de fortaleza y deja que la lección te impulse hacia adelante", señala Judith Sills, sicóloga y autora de The Comfort Trap (La trampa del confort).


"¡Dejé pasar una gran oportunidad de trabajo!"

En ese momento, pensaste que habría muchas posibilidades de obtener otro empleo bien remunerado, con oportunidades de aprender y de viajar. Después descubriste que no era así. Ahora te atormenta el trabajo que no tomaste o la promoción que no solicitaste.

Piensa primero si en realidad perdiste la oportunidad. ¿Es posible que un simple e-mailal director de personal haga que te considere para futuras y, quizás, mejores promociones?

Si la respuesta es no, date a ti misma un poco de amor con disciplina. Cada vez que empiece a irritarte haber dejado pasar una gran oportunidad, contrólate. Respira profundo y di: "Esto terminó". Repítelo tantas veces sea preciso. Según Roese, a sanar con rapidez. "Sólo cuando algo se deja atrás, se repara o se le pone punto final, es que la gente lo supera", dice. Luego saca provecho del  arrepentimiento. Después de todo, si no puedes evitar pensar en algo, es que probablemente tiene datos útiles. "Pregúntate por qué la alternativa es más apetecible para ti", dice Ryan. "¿Qué te falta? ¿Qué anhelas?" Por ejemplo, si te molesta no haber buscado una promoción en el trabajo, ¿qué ha cambiado para que la quieras ahora? ¿Tienes más destreza y confianza en ti misma que entonces? Si te despiertas cada mañana deseando haber tomado esa posición en la pequeña sucursal que empezaba en los suburbios, pregúntate por qué prefieres esa alternativa. ¿Buscas la excitación de una nueva oficina o la calma del campo?

"¡Ojalá me hubiera mudado a la capital en vez de quedarme en mi pueblo!"

Si sólo hubieras comprado un boleto de ida a esa deslumbrante ciudad a kilómetros de tu pueblo, en vez de estar en tu aburrida oficina, mirando las mismas caras, estarías en un trabajo glamoroso, almorzando con celebridades y diseñadores de moda. En vez de ir a los bares de siempre en jeans y camiseta, estarías en un club con amigas ultrahip, con ropas que causarían la admiración de Carrie Bradshaw. La admiración de Carrie Bradshaw.

Es fácil soñar despierta sobre la excitante vida que tendrías si hubieras escogido un sendero diferente. Por eso "las cosas que no hiciste" provocan un arrepentimiento tan fuerte: nunca salen de la etapa de fantasía. "Como los detalles no son claros, llenas los  espacios vacíos con cosas que has visto en un programa de televisión", dice Roese. "No hay límites para nada, excepto los que pone tu imaginación".

Así que vuelve a la realidad. Roese sugiere transformar el cuento de hadas en una pesadilla. Imagínate en un atestado apartamento de una habitación, preparándote una sopa de paquetito porque tu cuenta bancaria está en cero y perdiéndote las Navidades en tu pueblo, donde todos la pasan bien.

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