Cuando la terapia no es suficiente
Recién cumplí dos años con mi tercera terapeuta. A la primera la vi no más de tres ocasiones y con la segunda duré casi cuatro meses, hasta que por fin conocí a mi actual psicóloga. Y es que encontrar al especialista que te "acomode" es casi tan complicado como la búsqueda de un vestido rojo con escote perfecto: tiene que ser el indicado para que nos sintamos completamente seguras, pero al mismo tiempo debemos tener mucho cuidado porque, aunque luzcamos fabulosas, no podemos tenerlo para toda la vida.
El indicado
Así, muchas de nosotras simplemente sabemos cuando hemos hallado al correcto. Pero para quienes tuvimos que pasar por más de tres rincones sin salida, el acudir a terapia y ?más difícil aún? saber si está funcionando, puede no sólo costarle a nuestra cartera, sino a nuestro propio progreso interior.
"Aunque no existe una forma universal de saber cuál es el psicólogo indicado, sabemos que nuestra terapia está funcionando si estamos teniendo respuestas. Si tu psicólogo concuerda con todo lo que le cuentas y no te lleva a cuestionarte, mejor corre con tu mejor amiga, no te cobra y te dirá lo mismo. La terapia nos ayuda a reflexionar, e incluso, a veces nos incomoda, justo para encontrar estas respuestas que estamos buscando", cuenta Miguel Carranza, instructor en Desarrollo Humano y consultor.
En otras palabras, muchas veces podemos llegar a pensar que nuestro psico no funciona porque no nos dice cosas bonitas al oído. Pero tal como lo explica la dra. Suzanne LaCombe en su artículo Therapy Makes You Dependent on Your Therapist (La terapia te hace dependiente de tu terapeuta): "Un buen especialista te ayudará a explorar tus sentimientos sobre el tema y a asumir la responsabilidad de tus propias decisiones".
Por eso, antes de que le queramos aplicar a nuestro terapeuta el "eres tú, no soy yo", echémonos un clavado dentro de nosotras mismas para atender lo que nos recomiendan. Ojo, ellos te pueden sugerir, mas no te dirán lo que tienes que hacer.
No estoy loca
Al contrario de lo que muchos puedan llegar a pensar, un psicólogo nada tiene que ver con que estemos locas o algo por el estilo. De hecho, estamos tan cuerdas que acudimos con un experto para tratar nuestros conflictos. Así que no veamos al terapeuta como el salvador de nuestra existencia, la magia de la terapia está en trabajar las respuestas que vamos descubriendo.
"Las chicas pueden llegar a pensar que si acuden con una mujer, ésta podrá entenderlas mejor, pero esto es totalmente erróneo: un psicólogo no tiene que entenderte. Hombre o mujer, ellos son expertos que nos ayudan a descubrir y resolver los problemas internos".
Con eso y todo, si después de esto crees que el especialista, amigo del amigo, que tanto te recomendaron, no te está ayudando del todo a encontrar esa perspectiva perdida, siempre puedes ir a tocar más puertas.
Lo más importante es comprometerte contigo misma, trabaja sus recomendaciones y, sobre todo, no pienses que estás trastornada ni que él o ella es el dios de la razón.



















