Cómo recuperar tu vida sexual después de padecer cáncer de mama

 
 

Esta historia te enseñará que tienes la fuerza para enfrentar cualquier obstáculo

Por: Daisy Murray @cosmopolitanmx

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Foto: iStock Photo

La experiencia de Lucy, una mujer que sufrió cáncer de mama siendo una joven madre y esposa, relata cómo pudo amarse a sí misma, para que su esposo lo pudiera hacer, y así disfrutar de una vida plena en todo sentido, pero especialmente, en el sexual.

 

Antes de todo esto, tenía una gran vida con mi esposo. Nuestra vida sexual era increíble. Tan
increíble que 12 semanas después de la llegada de nuestro primer hijo quedé embarazada de nuevo.

 

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Todo cambió cuando sentí el bulto. Mi hijo menor tenía sólo seis meses de edad, así que cada vez que trata de alimentarlo, mis senos sólo sangraban. Todos los días acudía a la clínica y las enfermeras se limitaban a decirme “Inténtalo mejor”, pero cuando les dije sobre el bulto, todos entendimos que yo no era el problema, así que me sentí aliviada… por muy poco tiempo.

 

El miedo llegó, a los 31 años de edad, con dos hijos y un esposo, me diagnosticaron una severa y devastadora forma de cáncer de mama. El arduo proceso de curación y recuperación tomó alrededor de tres años, incluyendo quimioterapia, radioterapia, una menopausia inducida con químicos, y claro, una doble mastectomía.

 

En un lapso de cinco años pasé de ser una mujer joven, que salía de fiesta y cuidaba activamente de su familia, a tener, prácticamente, 70 años. Todo estaba seco, cortado, sin pelo, cejas, o pestañas. Cuando me veía al espejo no podía reconocerme.

 

Después de aceptar un poco el cambio físico, me di cuenta de que en realidad sentía que no podía hablar con nadie. Claro que tenía a toda mi familia y amigos conmigo, pero ninguno de ellos había pasado por lo que viví, así que en realidad sólo los veía seguir su camino.

 

Traté de acudir a un grupo de ayuda, pero no funcionó, las mujeres que iban eran prácticamente de
la edad de mi madre.

 

Sin embargo, después de decidir hacerme un implante doble reconstructivo y acudir con dos terapeutas especializados en víctimas jóvenes de cáncer, logré verme al espejo y reír de nuevo, al darme cuenta de que parecía una Barbie, con mi peluca y mis grandes senos. Me pude reír por primera vez en años.

 

Ahora, después de siete años me siento de vuelta. Por supuesto que tengo días malos, como todas las mujeres los tenemos, pero me recupero cuando escucho las risas de mis hijos o cuando pienso que cuando llegue la noche, no me voy a sentir como hace años, queriéndome tirar de un puente cuando mi esposo quería hacer el amor.

 

Nací de nuevo, sin inhibiciones, con respeto al tiempo pero con la alegría de verme al espejo y reconocer mi propia fuerza.

 

NOTA ORIGINAL: COSMO UK

via GIPHY

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